jueves, 9 de enero de 2014

El Ocaso de los Dioses (I): El VHS



Bienvenidos a todos de nuevo tras un pequeño parón, motivado por las fiestas y ciertos problemas familiares. Espero que me sepáis perdonar no haber avisado, pero todo surgió de repente.

Con este vídeo de hoy, en el que "robamos" el título a la última ópera de "El Anillo del Nibelungo" de R. Wagner, empezamos una serie de artículos sobre grandes sistemas, aparatos, compañías, etc, que en su día tuvieron la fama, coparon las ventas a nivel mundial, invadían los hogares, eran regalados por millones en Reyes, y después cayeron en el más absoluto olvido.
Empezamos por el rey del entretenimiento casero, que con mano de hierro supo vencer a sus tempranos competidores (Sistema 2000 y Beta). JVC (Japan Victor Company) venció a la todopoderosa Sony y su Beta en una batalla sin precedentes en el mundo de los sistemas domésticos de grabación/reproducción de vídeo, gracias a que a su lado tuvo un aliado, digámoslo así, poco ortodoxo: la industria del cine para adultos americano (el porno), del soleado valle de San Fernando, en California se decantó por el VHS, lo que supuso el golpe de gracia a los otros sistemas en lucha.

El VHS (Video Home System) fue lo máximo. Cuando comenzó la batalla, allá por finales de los 70, la gente todavía iba al cine. En España, sin ir más lejos, la producción española era brutal, ya que estábamos inmersos en pleno "destape" y las colas para ver escenas picantes en pantalla se había trasladado de las salas francesas de la frontera a las españolas. Pajares y Esteso eran estrellas, Antonio Ozores producía 3 películas mensuales, y las salas X se llenaban. Pero aún así, gracias al VHS, cabía la posibilidad de ver cine, a tu gusto, ¡en tu casa!.


Estos dos competían de tú a tú con Hollywood ... y vencían


Debemos puntualizar que entonces la oferta televisiva se limitaba a 2 canales: TVE y UHF(La 2); que se emitieron programas en blanco y negro hasta 1978 y que el boom de la TV a color llegó con Naranjito y el Mundial '82.

Por lo tanto, el VHS se convirtió en rey allá por el 83 u 84, cuando la batalla finalizó, y se regularizó el mercado. La gente compraba casi exclusivamente VHS y sobre todo nació una industria auxiliar del entretenimiento hoy casi desaparecida: el Video-Club.

Por un módico precio, te llevabas a casa una peli durante todo el finde, que tenías que devolver rebobinada. En cada barrio había 2 o 3 de estos establecimientos y funcionaban a pleno rendimiento, sobre todo porque, de nuevo, debemos pensar como en 1984: la TV no emitía las super-producciones hasta pasados 6 años (o más) de su estreno en cine, y repito, la elección era sencilla: La 1 o La 2. De hecho, ni siquiera los estrenos en VHS llegaban como en la actualidad, pasados 6 meses, e incluso menos: entonces había que esperar unos 2 años(como poco) a verlos en casa, pero el lapso era netamente menor. Fue, sin duda, quién afianzó a la TV como el nº1 del entretenimiento doméstico, del que nunca se bajó, hasta la llegada de Internet. Un último apunte: de nuevo hay que que remontarse a lo dicho en este artículo de ChipViejuno: la electrónica era y es símbolo de distinción, y tener un VHS era caro: un modelo de marca puntera, podía costar más de las 100.000 pesetas.

El reinado tiránico del VHS fue absoluto hasta la aparición del DVD, al que al principio plantó cara, con el que después luchó y convivió durante un tiempo y finalmente, fue derrotado por él. No fue una derrota sin más. El VHS cayó en la más absoluta de las desgracias, principalmente por dos motivos: espacio y relación capacidad/calidad. En un delgado y reducido tamaño, hasta 4,7 gB de almacenamiento, el DVD ofrecía subtítulos, varios idiomas, trailers y extras. Donde antes guardabas una caja de VHS, ahora cabían 2 DVD's de caja grande, alguno más en caja delgada. Y aunque el lector laser no es infalible (ni mucho menos), nos olvidábamos de una vez por todas de los malditos cabezales, que cada cierto tiempo había que limpiar(Lo recordáis¿verdad?).

El VHS fue desterrado de todo hogar, sus aparatos de reproducción acabaron todos en puntos limpios, y las cintas en la basura, donde aún hoy es común verlas a montones junto a los cubos. De hecho, yo mismo he recuperado alguna por mero objeto decorativo, y guardo en casa como resto electro-arqueológico, memento de un ayer que fue extirpado de la manera más cruel y despiadada. Hay guerras y guerras, y está fue demoledora.

Hoy la gente lo recuerda con cariño, seguramente muchos de vosotros recordáis la primera peli que entró en casa, pero casi nadie se plantea volver a tenerlo. La caída de un gigante.

Os animo a comentar con vuestros recuerdos relacionados con el VHS.

Gracias por estar ahí; volveremos el lunes con más y mejor material.



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